Voy a ser directa: soy de las que viven prácticamente en ropa deportiva. No solo porque entreno cinco veces por semana, sino porque me encanta la comodidad que ofrece este tipo de ropa. Así que cuando descubrí la tienda online de gymshark colombia, no lo dudé ni un segundo. Ya conocía la marca de nombre, claro, pero nunca la había probado de primera mano, y siendo sincera, tenía bastante curiosidad por ver si todo ese hype estaba justificado.
Mi primer pedido fue en el gymsharkoutletcolombia, aprovechando algunas promos que tenían. Me armé un conjunto: leggings de cintura alta, top deportivo de soporte medio y una camiseta oversize para entrenos más relajados o días de cardio suave. Visualmente todo me enamoró. Los colores, el diseño, los detalles tipo ribete y costuras invisibles… todo grita “cool sin esfuerzo”. Pero claro, la pinta no lo es todo.
El primer uso fue para una rutina full cuerpo en el gym. La sensación del legging fue increíble al principio. La tela se siente suave, elástica sin ser floja, y con una compresión bastante decente. Te sujeta, te moldea, y lo mejor: no se baja ni se enrolla en la cintura. Eso para mí es clave porque odio tener que estar ajustándome la ropa entre series.
Ahora, hablemos del top. En teoría era de soporte medio, pero para entrenamientos de impacto, como saltos o sprints en la cinta, me pareció que no aguantaba tanto como esperaba. No es que sea malo, pero sí creo que deberían especificar mejor los niveles de soporte, porque no todas entrenamos igual ni tenemos el mismo cuerpo. Si eres de busto mediano a grande y haces movimientos intensos, ese top puede quedarte corto en cuanto a firmeza.
La camiseta oversize, por otro lado, fue un gol. Liviana, respirable, y con un diseño que no te hace ver como si llevaras una bolsa encima. Se nota que está pensada no solo para verse bien, sino para moverse bien.
Una cosa que me gustó mucho de la compra es que el sitio de gymshark outlet está muy bien organizado. Navegar fue fácil, el proceso de compra fue súper fluido y el envío llegó en el tiempo que prometieron. No tuve que lidiar con aduanas, cobros extra ni nada raro, lo cual se agradece porque a veces comprar ropa deportiva importada desde Colombia es un dolor de cabeza.
Después de unas semanas usando las prendas en diferentes tipos de entreno (pesas, cardio, yoga y hasta una caminata larga en cerro), puedo decir que la durabilidad parece buena. He lavado los leggings varias veces y no han perdido forma ni color. Tampoco se han aflojado en las rodillas, lo cual pasa seguido con ropa de calidad media.
Eso sí, hay algo que definitivamente deben mejorar: las tallas. Yo pedí según la guía de tallas del sitio, pero el top me quedó un pelín ajustado y los leggings, aunque me quedaron bien de largo, siento que si tuviera un par de centímetros más de cadera no habrían cerrado. No sé si soy yo o si la marca está más pensada para tipos de cuerpo europeos/estadounidenses, pero les falta un pelín de flexibilidad en eso.
También me pasó que algunos colores que vi en la web no estaban disponibles en varias tallas. Me habría encantado comprar un set en azul petróleo, pero solo había XS y XL. Para ser una marca tan famosa, deberían tener más consistencia de stock, especialmente si quieren afianzarse en mercados como el colombiano donde cada vez más gente se anima a invertir en ropa fitness de calidad.
Otra cosita: las etiquetas interiores. ¡Qué cosa tan incómoda! El primer día terminé cortándolas con tijeras porque me rozaban en la espalda baja. Son detalles pequeños, sí, pero cuando estás sudando y moviéndote, se nota.
Aun con esos detalles por mejorar, la experiencia general fue bastante buena. Las prendas tienen ese aire «pro», como si te vistieras para tomarte en serio tus entrenamientos. No me sentí disfrazada, ni exageradamente deportiva. Es ropa que puedes usar saliendo del gym y no sentirte fuera de lugar tomando un café o haciendo mercado. Y eso, al menos para mí, es un plus importante.
He recibido varios mensajes en Instagram desde que subí una historia con el outfit de Gymshark preguntando dónde lo conseguí. Y cuando cuento que lo compré directamente en gymsharkoutletcolombia, muchos se sorprenden de que ya haya una opción más “local” para comprar sin complicarse con envíos internacionales. Espero que con el tiempo la marca amplíe su catálogo para Colombia, y quizás, quién sabe, abran una tienda física en Bogotá o Medellín.
Para cerrar, y sin caer en frases de cierre cliché, diría que mi experiencia con gymshark colombia ha sido bastante real: cosas buenas, cosas mejorables, pero en general, se nota que están haciendo las cosas con intención. Solo les pido: piensen más en el cuerpo latino, que aquí también sudamos con estilo.
